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Traducciones para escribanías y estudios jurídicos: qué necesitan tus clientes
Cuando un expediente tiene documentación en otro idioma, la traducción deja de ser un trámite aparte y pasa a ser parte del cronograma del caso. Así lo resolvemos cuando trabajamos con escribanías y estudios.
Escribanías, estudios jurídicos y gestorías trabajan con clientes que, cada vez más seguido, tienen documentación en italiano, inglés, portugués u otro idioma: poderes, escrituras, sucesiones internacionales, contratos, sentencias de divorcio extranjeras, títulos de propiedad. En todos esos casos, la traducción no es un detalle accesorio — es un requisito que condiciona si el documento tiene validez legal en el expediente.
El problema de no tener un criterio claro de antemano
El error más frecuente no es de traducción en sí, sino de planificación: el estudio recibe la documentación extranjera, avanza con el caso, y recién sobre la fecha límite se da cuenta de que falta traducir algo — o que lo tradujo alguien sin la matrícula o habilitación que exige el organismo receptor. Eso genera demoras que, en casos con plazos judiciales o notariales, pueden ser costosas para el cliente final.
Qué nivel de traducción corresponde según el documento
No todos los documentos piden el mismo nivel de certificación. Una escritura o un poder para usarse ante un registro suele requerir traducción pública con la matrícula de un traductor colegiado; una sentencia extranjera que se presenta en sede judicial puede pedir traducción certificada o jurada según la jurisdicción; y los documentos que se presentan en España casi siempre requieren traducción jurada, hecha por un traductor-intérprete jurado habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Repasamos esta diferencia en detalle en nuestra nota sobre traducción pública, jurada o certificada.
Trabajar con un mismo estudio de traducción, no con traductores sueltos
Para un estudio jurídico o una escribanía que maneja varios expedientes con documentación extranjera al mismo tiempo, tener un criterio uniforme importa tanto como la traducción en sí: terminología consistente entre documentos de un mismo caso, un mismo formato de certificación que el organismo receptor ya reconoce, y un canal directo para resolver dudas puntuales sin reexplicar el caso desde cero cada vez. Por eso varios de nuestros clientes son estudios y gestorías que nos derivan la documentación en italiano, español, inglés y portugués de sus propios clientes como un servicio tercerizado dentro de su propio proceso.
Plazos: el dato que más preguntan
El tiempo de entrega depende del tipo de documento, la cantidad de páginas y la urgencia — lo explicamos con rangos concretos en cuánto tarda una traducción jurada o certificada. Para estudios con volumen recurrente, coordinamos plazos preferenciales y entregas planificadas junto con el cronograma del expediente, en lugar de resolver cada traducción como un pedido aislado de último momento.
Si tu estudio o escribanía maneja documentación en italiano o español de forma recurrente, conocé el detalle de nuestro servicio en traducciones para gestores.
¿Tu estudio necesita un partner de traducción fijo?
Conversemos sobre el volumen y los tipos de documentos que manejás, y armamos un esquema de trabajo a medida.
